Versos solitarios

abril 23, 2009 at 4:22 pm (Amor/Mujer)

[Dedicado a Nadia, que tiene algo que siempre me va seguir inspirando. Dos hermosos ojos verdes]

 ———————————————————————–

Compadezco a los ciegos
sin la oportunidad
que han de tener mis ojos
y los de todos los demás,
de contemplar la relevancia
que sostiene el caminar.

Pues hoy, estos simples versos
llenarán tal agonía.
Contendrán pureza innata,
dulces rimas de poesía.
Formarán un universo
donde reinen fantasías.

No quisiera ser ausente
por un acto innecesario.
Yo no quiero ver las luces
alumbrando a un solitario.
Si he de buscar palabras,
lo haré solo en diccionarios.

Feliz. Oh! sea esta mujer
al leer (sus verdes ojos)
un extracto de suspiro.
Esto no es solo un antojo
que se dio espontáneamente,
sino un sentir que despojo.

Cuenta tu princesa, días
que has dejado olvidados.
Será detrás de un sentimiento?
O en sonrisas, camuflados?
Remueve hoy todas las horas
de tristezas del pasado.

 

raro

 

Pighini Ramiro

…las cosas se dan “por azar”

 ———————————————————————–

Anuncios

1 comentario

  1. Mariajo said,

    Muy bonito kmo no tengo demasiado tiempo a pensar y abls de una chica kn los ojos verdes te dejo una rima de bequer.besoS**

    RIMA XII

    Porque son niña, tus ojos
    verdes como el mar, te quejas;
    verdes los tienen las náyades,
    verdes los tuvo Minerva,
    y verdes son las pupilas
    de las huris del profeta.

    El verde es gala y ornato
    del bosque en la primavera;
    entre sus siete colores
    brillante el Iris lo ostenta.
    Las esmeraldas son verdes,
    verde el color del que espera,
    y las ondas del océano,
    y el laurel de los poetas.

    Es tu mejilla temprana
    rosa de escarcha cubierta
    en que el carmín de los pétalos
    se ve a través de las perlas
    Y, sin embargo,
    sé que te quejas,
    porque tus ojos
    crees que la afean:
    pues no lo creas;
    que parecen tus pupilas,
    húmedas, verdes e inquietas,
    tempranas hojas de almendro,
    que al soplo del aire tiemblan.

    Es tu boca de rubíes
    purpúrea granada abierta,
    que en el estío convida
    a apagar la sed en ella.

    Y, sin embargo,
    sé que te quejas,
    porque tus ojos
    crees que la afean:
    pues, no lo creas
    que parecen, si enojada
    tus pupilas centellean,
    las olas del mar que rompen
    en las cantábricas peñas.

    Es tu frente que corona
    crespo el oro en ancha trenza,
    nevada cumbre en que el día
    su postrera luz refleja.

    Y, sin embargo,
    sé que te quejas,
    porque tus ojos
    crees que la afean:
    pues, no lo creas
    Que, entre las rubias pestañas,
    junto a las sienes, semejan
    broches de esmeralda y oro,
    que un blanco armiño sujetan.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: